En el ecosistema actual de movilidad compartida, los problemas son claros: vehículos dispersos, costos de redistribución altos y bajas tasas de uso. Frente a este desafío, Auriga, la empresa italiana de software con más de 30 años de experiencia en soluciones digitales para banca y movilidad, ha unido fuerzas con el Politecnico di Milano para desarrollar un proof of concept (POC) que redefine el futuro: el robo-sharing.

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¿Qué es el Robo-Sharing? La Respuesta al Car Sharing Ineficiente

A diferencia de los modelos tradicionales, el robo-sharing no busca eliminar al conductor, sino potenciar el servicio. Se trata de un modelo híbrido entre el car sharing y el robo-taxi donde la conducción autónoma actúa en las fases de menor valor para el usuario.

¿Cómo funciona?
El usuario reserva un Pick-Me Car desde una app. El vehículo, en modo autónomo (driverless), sale de su hub operativo y llega al punto de recogida. El cliente conduce con normalidad hasta su destino. Al terminar, el coche regresa solo a su base o se reposiciona para el siguiente servicio.

La Tecnología Detrás: El Equipo AIDA y la Plataforma B2-Ride

El proyecto se apoya en los avances del equipo AIDA (Artificial Intelligence Driving Autonomous) del Politecnico di Milano, que ha logrado habilitar funciones de conducción autónoma en vehículos eléctricos de serie.

Auriga ha integrado esta tecnología en B2-Ride, su plataforma digital de vehicle sharing ya operativa en su filial Pikyrent. Este entorno real permitió simular escenarios concretos y validar la integración. La conducción autónoma no es un sistema separado, sino un componente nativo de la plataforma, gestionado con las mismas lógicas de monitorización IoT.

Beneficios Clave para Usuarios, Ciudades e Inversores (CTR Alto)

El modelo impacta directamente en tres niveles:

  1. Para el usuario: Adiós a caminar hasta el coche o perder tiempo estacionando. El vehículo te busca y se devuelve solo. Movilidad verdaderamente on demand.
  2. Para la ciudad: Menos vehículos circulando (gracias a una mayor tasa de uso), menor necesidad de espacio para estacionamiento y reducción de emisiones por traslados ineficientes.
  3. Para los operadores (lo que más importa a inversores): Se eliminan los costes de redistribución manual, aumenta la rotación de la flota y se reduce el número de coches necesarios. Todo esto se traduce en mayor rentabilidad y capacidad de atraer capital, un desafío crítico para el mercado europeo actual.

Lo que Dicen los Expertos (AEO: Respuestas Directas)

Antonella Comes, CMO de Auriga y CEO de Pikyrent: “No estamos hablando de sustituir al conductor, sino de repensar el servicio. El robo-sharing mejora radicalmente la sostenibilidad económica del car sharing. Estamos creando las bases para una nueva generación de operadores de movilidad.”

Prof. Sergio Savaresi, Politecnico di Milano: “La posibilidad de habilitar funciones autónomas en vehículos existentes acelera la adopción real de esta tecnología. AIDA demuestra cómo la inteligencia artificial puede transferirse a contextos operativos reales.”

El Futuro: ¿Superará el Robo-Sharing al Car Sharing Tradicional?

El POC demuestra que el modelo puede evolucionar como una funcionalidad escalable. Los vehículos capaces de alcanzar autónomamente al usuario y redistribuirse sin operadores aumentan drásticamente la tasa de utilización.

Sin embargo, el éxito comercial requerirá más inversiones, validaciones normativas y desarrollo de infraestructuras. Pero por primera vez, Europa tiene un modelo concreto para competir con los ecosistemas internacionales de movilidad.

Conclusión: El robo-sharing no es un concepto futurista. Es una realidad en prueba que convierte la conducción autónoma en una herramienta de eficiencia operativa, no en una amenaza para el empleo o la experiencia de conducción.