La transición hacia la electrificación es un viaje multidimensional que se materializa en nuevos diseños, en la capacitación del talento humano y en la modernización radical de las instalaciones. En el corazón de la planta de SEAT en Martorell, un coloso tecnológico simboliza esta evolución: la nueva Prensa PXL. Más eficiente, potente e inteligente, esta instalación es una de las más avanzadas del mundo y está llamada a forjar el esqueleto de la movilidad eléctrica futura.

Sus potentes mecanismos producirán hasta 4 millones de piezas de carrocería al año para modelos emblemáticos como el CUPRA Raval y el Volkswagen ID. Polo, marcando un antes y un después en la capacidad productiva de la compañía.

Máxima eficiencia y productividad

La Prensa PXL incorpora la última tecnología y establece un nuevo estándar en productividad. Alicia Molina, directora de Ingeniería de Procesos de Producción de SEAT y CUPRA, lo explica: “Gracias a su capacidad de 15 golpes por minuto, podemos estampar más piezas en menos tiempo, con una eficiencia máxima”.

Esta agilidad se potencia con un sistema de cambio de moldes revolucionario. Jose Arreche, director de la Planta de SEAT en Martorell, detalla: “Al automatizar completamente este proceso, hemos reducido el tiempo de cambio a solo 5 minutos. Esto nos permite realizar hasta quince cambios diarios, flexibilizando la producción para fabricar diferentes componentes con una velocidad sin precedentes”.

Una proeza de la ingeniería industrial

Instalar una máquina de esta envergadura fue un logro técnico monumental. Para soportar sus 81.000 kN de fuerza –una potencia colossal–, la prensa se asienta sobre una cimentación excepcional: una fosa de 9 metros de profundidad y pilares de hormigón que se hunden 20 metros, comparable a la altura de un edificio de 7 plantas.

Este megaproyecto requirió 40 meses de desarrollo y construcción, donde la coordinación fue un pilar fundamental. “La comunicación y el trabajo transversal entre los equipos de ingeniería, mantenimiento, producción, logística, TI, prevención y finanzas fueron clave para el éxito”, destaca Molina.

La fábrica conectada e inteligente

La conectividad es el ADN de esta nueva instalación. Con cada golpe de prensa, se extraen 3.000 puntos de datos. “Estamos desarrollando sistemas avanzados para interpretar este flujo masivo de información y obtener detalles precisos sobre el control de producción y el mantenimiento”, avanza Molina. El siguiente paso será utilizar estos datos para realizar predicciones y optimizar los procesos de forma proactiva.

El talento humano: La clave de la transformación

Una transición de esta magnitud también transforma a las personas. Los equipos que trabajan con la PXL han experimentado una evolución crucial, adaptándose a la nueva maquinaria y su digitalización. “La formación fue un elemento esencial para prepararnos para este cambio en todos los niveles”, afirma Arreche. “Hemos cambiado nuestra mentalidad, y ahora estamos listos para la nueva era eléctrica”.

La prensa PXL en cifras

6 presses en una línea de vanguardia.

81.000 kN de fuerza para un estampado de precisión.

15 golpes por minuto para una productividad máxima.

5 minutos para el cambio automatizado de moldes.

3.000 datos extraídos por cada estampación.

4 millones de piezas fabricadas anualmente.

40 meses de desarrollo y construcción.

9 metros de profundidad de la fosa.

20 metros de cimentación sobre pilotes.

Con la Prensa PXL, SEAT no solo sienta las bases de su futuro eléctrico en Martorell, sino que consolida su posición a la vanguardia de la industria automotriz 4.0, demostrando que el camino hacia la electrificación se construye con innovación, ingeniería y talento.