El mundo del automóvil deportivo asequible está de luto. Tras la reciente despedida del Renault Mégane RS, ahora es el Ford Focus ST el que abandona la escena, marcando el fin de una era para los legendarios “hot hatches” y dejando un vacío en el corazón de los entusiastas.

La planta de Ford en Saarlouis, Alemania, ha visto salir de su línea de producción al último Focus ST. Sin fanfarrias, ceremonias o un equipamiento especial conmemorativo, un ejemplar en color rojo rodó fuera de la fábrica el pasado 26 de septiembre, poniendo punto final a más de dos décadas de historia. Con su desaparición, Ford despide por completo a los hatchbacks con alma deportiva de su gama, tras el ya anunciado adiós del Fiesta ST.

Lea también: Ford Racing: El camino del hypercar en 2027

¿Por qué el Focus ST era un referente?

Para entender la magnitud de esta pérdida, hay que mirar atrás. La historia del Focus deportivo se remonta a cuatro generaciones, comenzando en 2002 con el icónico ST170 en Europa. Su receta siempre fue ganadora: un chasis brillante y dinámico, combinado con motores llenos de carácter.

La última generación, a la venta desde 2019, elevó el listón con un motor EcoBoost de 2.3 litros y 280 caballos de potencia, acoplado de serie a una transmisión manual de seis velocidades. Era un automóvil que priorizaba la diversión al volante y la conexión con el conductor, una filosofía que lo convertía en un rival temible para cualquier competidor.

adiós Ford Focus ST

Un mercado que se reduce: ¿Quiénes salen beneficiados?

La desaparición del Ford Focus ST no es solo una mala noticia para los fans; es un movimiento estratégico que redefine el mercado. Este vacío en los concesionarios representa una oportunidad de oro para marcas que aún apuestan por los hatchbacks con altas prestaciones.

Marcas como Volkswagen y Hyundai están en una posición inmejorable para captar a los antiguos seguidores del Focus ST. Sus propuestas, el Volkswagen Golf GTI (y su hermano mayor, el Golf R) y el Hyundai i30 N, se perfilan como los herederos naturales de un segmento que se encoge pero que mantiene una base de fieles apasionados.

Las alternativas que cobran más fuerza que nunca:

Volkswagen Golf GTI / Golf R: El GTI es el abuelo de todos los hot hatches y sigue siendo un referente en equilibrio, calidad y rendimiento. El Golf R, con su tracción integral, ofrece un nivel de prestaciones y agarre aún mayor. Ambos representan la evolución de la receta clásica.

Hyundai i30 N / i20 N: Hyundai ha irrumpido con fuerza en este segmento con una filosofía similar a la de Ford: motores potentes, un chasis muy divertido y un carácter agresivo. El i30 N, en particular, se ha ganado a pulso las críticas más positivas por su capacidad para emocionar.

    El Futuro: ¿Adiós definitivo o hasta la próxima?

    El cierre de la planta de Saarlouis y la salida del Focus ST reflejan la transición de Ford hacia la electrificación y los vehículos SUV. La pregunta que flota en el aire es: ¿volveremos a ver un Ford deportivo con este nivel de enfoque y accesibilidad?

    Mientras el sector se redefine, los amantes de la conducción tienen claro que opciones como el VW Golf GTI y el Hyundai i30 N son ahora los guardianes del espíritu “hot hatch”. El legado del Focus ST, sin duda, vivirá en cada curva tomada con determinación por sus dignos sucesores.